“A medida que el cohete vaya perdiendo altura en su órbita elíptica —ahora en el punto más cercano a la Tierra está a 160 kilómetros— se podrá reducir esta incertidumbre”, dijo Jorge Lomba, jefe del departamento de Espacio del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) de España.

El experto indicó también que las estimaciones más certeras sólo se podrán hacer unas pocas horas antes del reingreso a la Tierra. Sin embargo, marcó, según los últimos cálculos a partir de observaciones y modelos matemáticos, los restos del cohete que podrían caer a la Tierra lo harían en algún punto de los paralelos 41.

Y con mayor probabilidad en el océano Atlántico, seguido del Pacífico y del Índico.