Más aumentos de combustibles para marzo

by Federico Rey
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La última semana se conoció que marzo vendrá con un nuevo aumento en los combustibles y lejos estará de ser el último retoque en las pizarras de estaciones de servicios. Es que mientras dos de las variables (componente impositivo y precio del biodiesel) que provocan esas subas, seguirán actualizando durante el año, las petroleras advierten que los valores actuales tienen un atraso (del 25%) que necesitan recomponer.

Tras el congelamiento de combustibles que se dio en el epílogo de la gestión Cambiemos y que se sostuvo durante los meses de cuarentena estricta, el descongelamiento autorizado por el gobierno nacional durante agosto de 2020 provocó que los consumidores volvieran a asumir cualquier movimiento del mercado que derive en aumentos para llenar el tanque.

La indefinición respecto al tema, por el momento convalida la fórmula heredada del macrismo, pero a su vez abre la incógnita a cuál será la política de precios de combustibles que adoptará la Casa Rosada para evitar que la estrategia de dolarizacón perdure y recaiga sobre la población. El interrogante continúa abierto.

Este lunes, en el marco de la apertura de sesiones ordinarias ante la asamblea legislativa, el presidente Alberto Fernández anunció el envío de un proyecto para declarar la emergencia en servicios públicos y regulados que permita desdolarizar las tarifas. Se trata de uno de los primeros indicios sobre el futuro de la política energética que da a conocer el actual gobierno, aunque el anuncio hizo referencia exclusiva a servicios, sin mencionar el tema combustibles, que aún parece un tema a definir.

Si bien durante los años de Mauricio Macri en la presidencia se castigó a los consumidores con un esquema de precios atados al valor internacional que derivó en una suba acumulada del 310%, el actual gobierno aún no fijó una política clara al respecto, que contrarreste esa iniciativa. Por lo tanto, mientras prevalezcan cuadros tarifarios anclados a la evolución del precio internacional del barril del petróleo y del dólar, conductoras y conductores serán quienes asuman los costos de cualquier variación.

Desde el descongelamiento en agosto, en Santa Fe el incremento en naftas y gasoil acumuló un 42%, y en los últimos dos meses un 13%. En Rosario, el litro de Súper pasó de 60.36 pesos en agosto a 81,64 pesos promedio en la actualidad y el retoque de marzo estará entre el 2,1% y 2,6%.

Para tomar dimensión del peso que implican estos valores en el gasto mensual, desde el Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso) trazaron un paralelismo entre lo que cuesta llenar un tanque en Rosario y lo que significa afrontar la canasta básica de alimentos. Cargar el tanque de un Volkswagen Bora (4.082 pesos) equivale al 38% de lo que necesitó en enero un adulto para cubrir sus necesidades básicas alimentarias (10.603 pesos).

Desde el centro de estudios destacaron que “la política de dolarización del precio en surtidores brinda riesgo cero para las petroleras y es soportado por los usuarios, quienes reciben el impacto de los vaivenes internacionales”. Con estas reglas vigentes, y sin definiciones por parte del gobierno nacional respecto a política energética, es lógico que las petroleras intenten recuperar en unos pocos meses lo que no ganaron durante un año de congelamiento.

Factores
Los últimos aumentos en los surtidores comenzaron a naturalizarse como parte de la nueva normalidad. Solo en 2021 fueron cuatro y se espera un quinto en marzo. Pero cada uno de ellos tiene sus motivos y sus variables de ajuste.

El componente impositivo fue uno de los que traccionó con más fuerza los últimos aumentos y aparece como inevitable en marzo. Se trata de una actualización trimestral en el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) que actualizan trimestralmente, si no existe ninguna prórroga por parte del gobierno nacional.

Por otra parte emerge el traslado correspondiente a las actualizaciones en el precio de los biocombustibles dispuesto a comienzo de año. La normativa establece incrementos escalonados hasta llegar a un 90% en mayo, con una disminución inmediata en el porcentaje de corte obligatorio de gasoil que con los meses se irá recuperando.

La tercera variable tiene que ver con los precios internacionales del combustible, una herencia de la política energética Cambiemos que durante su gestión ató el valor en estaciones de servicios al precio internacional del barril de petróleo y al del dólar. De prevalecer esta variable, desde el sector petrolero advierten que para recomponer el precio, la nafta debería aumentar un 25% más.

Aumento brutal, futuro incierto
Desde el Centro de Estudios Económicos Scalabrini Ortiz (Ceso) elaboraron un detallado informe sobre la evolución del precio de los combustibles durante los últimos meses en Santa Fe. Mientras que en 2020 el aumento fue del 27% (amortiguado por el congelamiento que duró hasta agosto) vs una inflación del 36%, solo en los primeros cuarenta días de 2021 los incrementos acumularon 12% en la provincia.

Consultada al respecto, la economista Celina Calore, integrante del centro de estudios analizó: “Hasta 2019 se acumuló un incremento brutal del 300% queriendo converger al precio internacional. Eso se frenó con el congelamiento, y con la salida en agosto de 2020 se empezó a recomponer el precio, pero aún no sabemos cuál va a ser la nueva política de actualización para los valores”.

En la provincia los combustibles registraron un aumento promedio del 42% desde el descongelamiento. Entre las ciudades relevadas, Rafaela experimentó el mayor incremento en nafta Premium, aunque la ciudad de Santa Fe tiene el precio más alto (95 pesos).

El informe del Ceso destaca que si la convergencia al valor internacional sigue siendo la estrategia de actualización para los precios, la súper debería incrementarse un 25% en promedio, superando las tres cifras y alcanzando los 102 pesos por litro.

En ese sentido, Calore consideró: “Así como Macri plantó un horizonte (discutible) de converger al precio internacional y dolarizar, todavía no hemos escuchado una declaración al respecto por parte del actual gobierno. Oficialmente no se habló de una política a seguir, pero tampoco se dijo lo contrario respecto a lo que continúa vigente, el ajuste de precios viene siendo discrecional”.

El tema se da en paralelo a un continuo aumento en alimentos y artículos de la canasta básica que impulsan la inflación mensual desde que comenzó el 2020. Desde el Ceso sostienen que combustibles impactan en un 5% sobre esa canasta básica, generando una fuerte presión cuando hay importantes variaciones en un solo mes.

A los factores que inciden hace tiempo en los movimientos de las pizarras, se sumó la delicada situación que atravesó durante los últimos meses YPF. La empresa bajo control estatal consiguió evitar el default a partir de un exitoso canje de deuda tras duras negociaciones con fondos internacionales.

En relación a la posibilidad de que la entidad petrolera pueda ser una herramienta para el gobierno en el control de precios, la economista del Ceso aclaró: “ YPF está saliendo de una negociación complicada, sigue siendo una referencia en el mercado argentino, pero su situación requiere que de algún modo se actualicen los precios por una cuestión de rentabilidad y de señal para las inversiones”.

Por último, Celina Calore prefirió separar, el anuncio del presidente sobre un proyecto para desdolarizar las tarifas de servicos, de la posibilidad de que eso se traslade al esquema de precios en naftas.

“Si bien todo forma parte de la política energética, no se ha dicho nada de los combustibles, creo que ahí hay una reserva, no está totalmente definida la cuestión”, señaló la economista.

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